Sí. Es uno de los múltiples beneficios de este tratamiento, además de no requerir anestesia y ser indoloro, puedes volver a tu vida cotidiana tras el tratamiento. Como parte del restablecimiento que realiza el organismo tras exponer esas zonas de la piel a temperaturas bajas, pueden aparecer unas leves molestias como ligeros hematomas, cosquilleo o bien enrojecimiento en la zona que se ha tratado.